Joaquín Torres Arbiol
Mequinenza, 1901 — Buenos Aires, 1991. Editor, viajero y el benefactor más generoso que ha dado el pueblo.
de archivo fotográfico
- 1901Nace en Mequinenza el 8 de junio
- 1922Deja el pueblo para el servicio militar en Madrid
- 1926Viaja a Buenos Aires a abrir la filial de Espasa
- 1931Se convierte en propietario de Editorial Juventud Argentina
- ~1991Dona su fortuna para crear la fundación de becas
- 10 ago 1991Fallece en Buenos Aires
- 23 ago 1991Recibe sepultura en Mequinenza como hijo predilecto
Joaquín Torres Arbiol es el emigrante más notable y generoso que ha dado Mequinenza. Nació el 8 de junio de 1901 y, a los 21 años, dejó su villa natal para hacer el servicio militar en Madrid. Allí, como fruto de una serie de casualidades, entró a trabajar en la editorial Espasa — la futura y potente Espasa Calpe.
Tan relevante fue su desempeño que en 1926 la editorial lo envió a Buenos Aires para crear una filial en la capital argentina. Compatibilizó ese trabajo con el de comercial de otras editoriales españolas, como Seix Barral y Cervantes, y se dedicó activamente a detectar ediciones clandestinas —sobre todo procedentes de Chile— para advertir a librerías y editoriales y frenar la piratería. En 1931 se convirtió en propietario de la editorial Juventud Argentina.
Su carácter emprendedor y su experiencia en el mundo del libro lo llevaron a un gran predicamento en el panorama editorial hispanoamericano. Pese a la distancia, nunca olvidó Mequinenza, a la que volvía de vacaciones al menos una vez cada dos años.
Viajero impenitente, recorrió el mundo entero, que circunvaló al menos en dos ocasiones, dejando testimonio de sus experiencias en nueve libros de viaje de muy difícil localización hoy en día.
A comienzos de los años noventa, con 90 años cumplidos, decidió donar 100 millones de pesetas “de las de entonces” para crear una fundación con su nombre, destinada en exclusiva a becar a los jóvenes universitarios de Mequinenza. Puso una única condición: que el patronato estuviera compuesto por seis miembros — la alcaldía, un representante de la familia Torres, uno de los empresarios, uno de los trabajadores, uno del colectivo de jubilados y uno del profesorado de Enseñanza Primaria — para que la decisión nunca recayera en una sola persona.
Joaquín Torres falleció en Buenos Aires el 10 de agosto de 1991. Sus restos fueron trasladados, por voluntad propia, a su villa natal, donde recibieron sepultura el 23 de agosto. Un mes antes de morir, el Ayuntamiento de Mequinenza lo había nombrado hijo predilecto de la villa.
Galería fotográfica
Espacio reservado para fotografías históricas que aporte la Fundación — del propio Torres, del patronato o de entregas de becas anteriores.